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Víctor López (Rastreator.com) /
Siete consejos para pedir una hipoteca
09:45 | 18/04/2018
  • Algunos factores como la edad pueden limitarte, ya que los bancos suelen conceder el crédito a personas de entre 18 y 75 años
  • El banco analizará toda la información que le proporciones, por ello es conveniente preparar de forma adecuada toda la documentación que exige y facilitarle conceptos como el nivel de ingresos que posees junto con las pagas extra o los bonus anuales
  • La gran mayoría de expertos aseguran que no se debe pedir al banco más de un 80% del valor de la tasación del inmueble. Para ello, debe tener ahorrado y disponible un 20% del precio de la casa
  • Aunque el banco es el que decide las condiciones del préstamo, puedes intentar negociar términos de la hipoteca que no te parezcan adecuados. Por ejemplo, puede exigir la dación en pago, que consiste en la entrega del inmueble hipotecado al banco para poner fin a la deuda
Por Futuro a Fondo

A la hora de comprar una vivienda, es difícil que dispongamos de la totalidad del coste de la misma y es por esto que, además de elegir el inmueble que vamos a adquirir, es esencial elegir igual de bien la hipoteca y la entidad financiera a la que vamos a solicitar el dinero que nos falta para hacer frente a la compra. Víctor López, responsable del comparador financiero de Rastreator.com, nos ofrece algunas claves:

1. Asegúrese de cumplir los requisitos

A la hora de concederle un crédito, los bancos tienen en cuenta ciertos requisitos imprescindibles sobre el demandante. Antes de pedir la hipoteca, debe cerciorarse de que cumple el perfil y que el banco no rechazará su propuesta. Algunos factores como la edad pueden limitarle, ya que los bancos suelen conceder el crédito a personas de entre 18 y 75 años. Además, otra circunstancia que tendrán en cuenta las entidades serán los ingresos que tenga o el tipo de contrato laboral que posea. Puede que tenga mayores posibilidades de obtener la hipoteca si es indefinido que si es un trabajador temporal. También debe comprobar si te encuentras en una lista de morosos oficial, muchas entidades pueden rechazarle directamente si se encuentra en una de ellas por considerar que tiene un perfil de riesgo.

2. Prepare la documentación necesaria

El banco analizará toda la información que le proporcione, por ello es conveniente preparar de forma adecuada toda la documentación que exige y facilitarle conceptos como el nivel de ingresos que posee junto con las pagas extra o los bonus anuales. Además, es importante justificar los periodos en los que no se ha estado trabajando o se ha cambiado de empresa. A partir de toda la información que justifique, el banco decidirá si es o no un perfil de riesgo y las condiciones que tendrá su crédito. Normalmente, el banco le solicitará, entre otra documentación, el DNI y Número de Identificación Fiscal (NIF), vida laboral, últimas nóminas, última declaración de la renta y patrimonio, pagos anuales y periódicos del IVA (sólo si es autónomo) y recibos de pagos de otros préstamos que tenga.

3. Calcula la cantidad exacta que necesitas

Antes de pedir la hipoteca debe saber qué cantidad exacta necesita para hacer frente al pago de la vivienda. Para ello debe tener en cuenta que la compra de una casa lleva otros costes como, por ejemplo, los de tasación, los notariales o los de la inscripción en el Registro de la Propiedad. Este tipo de recargos extra aumentarán el dinero final que desembolse.

Además, debe ser consciente de que la gran mayoría de expertos aseguran que no se debe pedir al banco más de un 80% del valor de la tasación del inmueble. Para ello, debe tener ahorrado y disponible un 20% del precio de la casa. De esta forma, tendrá una mejor situación financiera. Por su parte, el banco tampoco suele prestar el 100% del coste de la casa y el préstamo no suele rebasar tampoco el 80% del valor del inmueble, aunque este máximo puede variar de unas entidades a otras. Por otro lado, la cuota mensual de la hipoteca no debe superar el 40 o 50% de tus ingresos mensuales, ya que encontrarás pocas entidades que asuman tu perfil de riesgo ante la posibilidad de un impago.

4. Presta atención a la letra pequeña

Cuando elija la hipoteca debe fijarse en algo más que en la publicidad que realice el banco y examinar a conciencia el condicionado de la hipoteca. Una vez que la firme, no habrá marcha atrás. Para ello, puede contar con la ayuda de un abogado o experto inmobiliario que le guíe y avise sobre ciertas condiciones abusivas cuya aplicación es ilegal, como algunas cláusulas suelo que no se informan de forma clara al usuario, ya que fijan un interés mínimo.

Además, también se debe revisar algunos conceptos como los gastos extras de productos adicionales, como el seguro del hogar. Para pedir una hipoteca la ley exige que la casa cuente con un seguro de hogar que cubra siniestros como el incendio. No obstante, no está obligado a vincular la hipoteca con una de las pólizas de la entidad, por lo que puede comparar seguros por su cuenta y contratar el producto que le resulte más barato. Por otro lado, a la hora de calcular el total de lo que pagará por su préstamo, tiene que tener en cuenta las comisiones, el dinero que le cobrará el banco por el estudio, apertura amortización o cancelación anticipada de la hipoteca.

5. Negocia las condiciones de tu hipoteca

Aunque el banco es el que decide las condiciones del préstamo, puede intentar negociar términos de la hipoteca que no le parezcan adecuados. Por ejemplo, puede exigir la dación en pago, que consiste en la entrega del inmueble hipotecado al banco para poner fin a la deuda. De esta forma, en caso de no poder asumir la cuota mensual en un futuro, el banco sólo se quedaría con la casa y no tendría que seguir pagando la deuda pendiente.

6. Escoge una hipoteca que se adapte a tu situación

No existe una hipoteca única, sino que hay varios tipos. Las más generalizadas son la hipoteca a tipo de interés fijo, variable y mixto. La primera de ellas aporta seguridad porque mantiene sus tipos de interés invariables, es decir, durante toda la duración del préstamo la cuota a pagar será la misma porque es independiente de las fluctuaciones de indicadores como el Euribor. No obstante, suelen ser más caras porque los tipos de interés son más altos, ya que en este caso es el banco el que asume los riesgos de que los tipos de interés suban.

Por su lado, la hipoteca variable funciona al revés que la fija, ya que en ella es el cliente el que asume las fluctuaciones del Euribor. Si este indicador está a niveles bajos, la hipoteca será mucho más barata. En cuanto a la mixta, combina una tasa fija al principio del préstamo que más tarde pasa a ser variable.

7. Compara hipotecas antes de firmar

Es aconsejable comparar hipotecas antes de firmar. De esta forma, conseguirá las mejores condiciones o facilidades de pago de su préstamo. En Rastreator.com podrá encontrar de forma rápida y sencilla diferentes entidades con las que comparar su hipoteca.

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