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Encuentro con Aberdeen Standard Investments /
Multiactivos: una mirada más allá de la diversificación
12:30 | 02/10/2019
  • Aberdeen Standard Investments, BBVA, Sabadell Urquijo Gestión, Caixabank y A&G Banca Privada han repasado qué supone para ellos esta tendencia y cuál es su visión para 2020
  • Las entidades coinciden en que el uso de estrategias y fondos multiactivo está impulsado por la necesidad de buscar yield y un rendimiento más atractivo
  • Los gestores e inversores han dejado de ver estos productos como una tendencia para pasar a interpretarlos como un elemento estructural de su cartera
Por Beatriz Zúñiga

Una estrategia multiactivo consiste en la combinación de diferentes clases de activo dentro de un mismo fondo de inversión. Este tipo de estrategias se han democratizado durante el último año y han dejado de ser unas desconocidas para el inversor particular y una idea adicional en las carteras de las inversores institucionales. “La industria española ha acogido muy bien el multiactivo porque se está buscando una cartera amplia donde puedas diversificar mucho y mitigar los riesgos. Una diversificación con la que todos estamos familiarizados, pero que hay que entender y aplicar en entornos de incertidumbre. Las carteras no tienen que ser blancas o negras, sino que la labor del gestor es construir un portfolio que pueda ir bien en momentos económicos diferentes y no solo que tenga activos con un buen desempeño en escenarios positivos”, ha argumentado José Yraola, responsable de gestión multiactivos en BBVA, durante un encuentro privado patrocinado por Aberdeen Standard Investments.

Para Benito del Rincón, director de cartera de Fondos Bansabell Urquijo Gestión, los productos multiactivo tienen especial interés para los cliente de banca privada que quieren una cartera a largo plazo, que no tengan que mover mucho y que tenga una gestión activa. “Para nosotros, que también tenemos productos multiactivo, creo que es una forma de diversificar el riesgo gestor, además de apostar por un gestor o gestora concreta que sea realmente buena y esté especializada, y que esa calidad aporte al global de la cartera”, afirma. 

Enrique Marazuela, CFA, director de inversiones de BBVA y presidente de CFA Society Spain, explica que desde su entidad los fondos están dentro de la parte de activos alternativos de las carteras. “Lo bueno que tiene este tipo de fondos es que cuenta con activos muy descorrelacionados respecto a las clases de activos tradicionales. En la medida en que vayamos conociendo el comportamiento de esta clase de estrategias y activos en los diferentes entornos de mercado, veremos cómo ir usándolo. Por ahora se compra empaquetado porque te viene diversificado, pero luego veremos cada clase de activo, lo iremos conociendo y viendo cómo se comporta la correlación según el momento de mercado”, señala Marazuela. 

El problema al que se ha enfrentado este tipo de estrategia es que, según explica Patricia Justo, directora de selección de fondos de A&G Banca Privada, el año pasado fue duro e incluso a las carteras con una alta diversificación les costó arrojar buenas rentabilidades, lo que desilusionó a los inversores. “La diversificación nos está empujando a ir un paso más allá de usar acciones, bonos y liquidez, y nos está haciendo buscar algo más. Es cierto que el año pasado nosotros tuvimos gente muy decepcionada con algunas estrategias multiactivo, y acabamos el año con algo menos”, explica Justo. 

Abordando los multiactivos

En línea con esta observación, Jorge Velasco, director de  estrategia Wealth Caixabank, advierte de que “los bajos tipos de interés les están empujando a la búsqueda de yield” y eso les hace “entrar en ciertos mercado con menos liquidez”. Lo que les lleva a buscar firmas con experiencia o productos con un cierto recorrido en el mercado. “Gestionar un multiactivo tiene mucha riqueza, pero el gran reto es el control del riesgo y la liquidez. En ese sentido hay productos que en ciertos entornos de mercado pueden comportarse de forma adversa cuando justamente tendría que ser lo contrario. Es necesario valorar bien qué tipo de multiactivo tiene sentido en cada momento del ciclo”, argumenta Velasco. 

En general, todas las entidades coinciden en que pese al gran número de eventos que están presentes en el mercado, 2019 está siendo un buen año para los inversores, tanto en renta fija como en renta variable, pese a que no están ofreciendo unos retornos brillantes. Por eso estas cinco entidades coinciden en que el interés de los gestores e inversores por los multiactivo ha cambiado el enfoque y pasado de ser una tendencia a ser un elemento estructural de las carteras. 

En opinión de Álvaro Antón Luna, director general de Aberdeen Standard Investments para Iberia, a la hora de abordar estos productos es mejor confiar en casas de inversión que tengan experiencia en su gestión y en la inversión en alternativos. “Por nuestra parte intentamos alejarnos del market timing y ofrecer un fondo multiactivo que sea un fondo de armario y que ayude a construir la cartera del cliente”, apunta. 

Perspectivas 2020

De cara al próximo año, el multiactivo podrían ser un producto adecuado porque responde a las necesidades de diversificación y descorrelación que todos los responsables de las entidades defienden, y además se basan en una gestión dinámica, algo muy apropiado para un entorno de incertidumbre. 

“Creo que el mundo está en una desaceleración que empezó a finales de 2017. Uno de los grandes avances en las últimas décadas ha sido la globalización, así que el efecto negativo de la guerra comercial es importante. Los bancos centrales están apoyando el ciclo con un abundante liquidez, pero ésta lo que hace es comprar tiempo. La clave es las reformas estructurales tienen que hacer los países”, afirma Marazuela. 

Por su parte, Justo y Velasco coinciden en destacar que no esperan una recesión a corto plazo y que si el mercado experimenta cualquier caída, puede interpretarse como una oportunidad para comparar. Del Rincón se desmarca algo en esta reflexión respecto al resto y reconoce que su análisis les lleva a ser algo más cautos. “Creo que de aquí a fin de año no nos vamos a perder gran cosa, quedan pocas noticias positivas, pero tampoco muchas negativas. Si el contexto global cae, habrá ayuda de los bancos centrales y si los mercados suben, creo que tampoco deberíamos ser complacientes. Lo que sí marcaría la diferencia sería la aplicación de políticas fiscales”, reconoce el director de carteras de fondos Bansabell Urquijo Gestión.

La última palabra de este encuentro la puso Antón Luna, quien situó el riesgo de recesión en un 20% o 25% para los próximos meses. “En 2020, el crecimiento debería estabilizarse. En este horizonte, creo que el stock picking lo va a hacer mejor que el resto”, concluye.

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