Paula Mercado (VDOS Stochastics) /
Algunas estrategias para seleccionar un buen gestor de fondos
12:00 | 11/02/2019
  • Conviene elegir un gestor experto, focalizado principalmente en una única estrategia
  • Como regla general, sería preferible evitar gestores que aparecen como gestores principales de más de tres fondos
  • Lo que no es una buena señal es una variación hacia otro tipo de estilo de inversión
  • Un gestor que no cuenta con el favor del mercado posiblemente incluya activos con valoraciones más reducidas en su cartera y, por tanto, con mayor potencial de subida
Por Paula Mercado

Para la mayoría de los inversores la selección de un fondo gestionado activamente se basa en su comportamiento potencial, pero raramente tomas en cuenta los méritos del gestor que consigue los buenos resultados esperados. Y, sin embargo, la habilidad de un gestor para batir a su índice de referencia, o para seleccionar los valores a incluir en su cartera, son claves para alcanzar los objetivos y expectativas del fondo. Veamos algunas estrategias que podrían servir de ayuda para seleccionar el mejor gestor.

1. Participación del gestor en las ganancias del fondo

Nada motivará más a un gestor que recibir una compensación por batir al índice, que es para lo que el inversor le está pagando. Se puede dar incluso un mayor compromiso en el caso de los gestores que invierten su propio capital en el fondo.

2. Seleccionar un gestor dedicado al fondo

Conviene elegir un gestor experto, focalizado principalmente en una única estrategia. Si el gestor del fondo en que se quiere invertir gestiona también otros productos, su atención puede distraerse y no dedicar al fondo la atención que necesita, pudiendo dañar su comportamiento a largo plazo. Como regla general, sería preferible evitar gestores que aparecen como gestores principales de más de tres fondos.

3. La estrategia de inversión del gestor ha de ser disciplinada y repetible, sin desviaciones

 Solamente una estrategia repetible de forma consistente puede hacer competitivo a un gestor de fondos. Lo que no es una buena señal es una variación hacia otro tipo de estilo de inversión (por ejemplo, cuando un gestor de compañías de gran capitalización comienza a invertir en empresas de pequeña capitalización). En ocasiones los gestores se ven tentados a hacer estos desvíos de estilo para aumentar los retornos a corto plazo, incrementando la exposición al riesgo de los inversores en el fondo.

4. Evaluar la rentabilidad del fondo respecto a su riesgo, no de forma aislada

Los inversores deben considerar los riesgos que toma el gestor para alcanzar rentabilidades elevadas. Puede suceder que los gestores que obtienen los mejores resultados hayan tomado un riesgo desmedido, por lo que resulta conveniente comparar la desviación estándar del fondo (o volatilidad) respecto a la del índice de referencia del fondo y respecto a la de otros fondos de la misma categoría.

5. Encontrar gestores de calidad, aunque no estén entre los más cotizados por el mercado

Un gestor que está en el ranking de los que obtienen mejores resultados es difícil que pueda añadir valor, ya que el fondo posiblemente incluya ya activos apreciados o incluso sobrevalorados. Por el contrario, un gestor que no cuenta con el favor del mercado posiblemente incluya activos con valoraciones más reducidas en su cartera y, por tanto, con mayor potencial de subida. La evolución de la ratio Precio/Beneficios (PER) de la cartera del fondo en los últimos tres años, respecto a la de otros gestores comparables, nos indicará si el PER del fondo ha aumentado o disminuido menos que en el índice y que en el resto de los fondos, identificando un gestor que busca activos infravalorados y con potencial.

6. Alejarse de gestores con alto índice de rotación de la cartera

Un gestor que compra y vende activos con frecuencia puede generar un coste elevado por operativa y por fiscalidad, que son después repercutidos al inversor. Un gestor con una ratio de rotación de 100% significa que ha cambiado completamente la cartera a lo largo del último año. Cuanto más baja sea la rotación, mejor.

7. Atención a los gestores que atraen demasiados inversores

Aunque parezca un contrasentido, un fondo puede llegar a ser demasiado grande. Cuando un fondo gestionado activamente tiene un patrimonio demasiado voluminoso, se hace más difícil su gestión, ya que resulta más difícil mover una cantidad grande de dinero para ejecutar una estrategia.

Un fondo con más de 100.000 millones puede ser demasiado grande. Antes de invertir, conviene averiguar cuál es el patrimonio máximo que el gestor considera que puede alcanzar el fondo antes de que dificulte la estrategia de inversión del gestor. Si un fondo está rozando su capacidad máxima, es mejor buscar otro similar con menor volumen de activos.

Paula Mercado, directora de análisis de VDOS y www.quefondos.com

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