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¿Cómo tener el coche a punto para viajar por carretera?
12:30 | 09/08/2018
  • La DGT prevé un total de 45,7 millones de desplazamientos para la operación salida de este mes de agosto
  • Este año, como novedad en la vigilancia de las carreteras, se incorporarán cinco drones para el control de tráfico
  • La revisión de neumáticos, líquido refrigerante, circuito de climatización, sistema de frenado, aceite y filtro son algunas de las tareas a realizar para poder disfrutar de un viaje sin sustos
Por Futuro a Fondo

Durante el mes de agosto se produce el mayor volumen de desplazamientos por carretera en nuestro país. De hecho, la Dirección General de Tráfico prevé 45,7 millones de desplazamientos, un 2% más que en 2017.

La responsabilidad al volante y una conducción cívica son algunas de las premisas que los españoles han de tomar en consideración para tener un viaje exitoso hacia su destino vacacional. Respetar los límites de velocidad y las señales de circulación son las claves en las que la DGT se centrará este verano. El organismo incluye como novedad este año, en carreteras de toda la geografía española, cinco drones que, junto a la flota de 10 helicópteros, realizarán tareas de vigilancia y control de tráfico. Un dispositivo que será aún más importante en las carreteras convencionales, donde se producen el 80% de los incidentes.

Neumáticos

Con el calor, la presión del neumático varía y especialmente si el viaje que se va a realizar es largo, ya que pueden llegar a acumular temperaturas muy elevadas. Sobre todo, si la rueda es antigua, la medida de la presión antes de iniciar el trayecto es uno de los elementos de seguridad más importantes del vehículo.

La presión de los neumáticos se debe realizar periódicamente y sustituirlos cuando la profundidad del dibujo de la goma sea inferior a 1,6 milímetros o sufra deformaciones, golpes o desgaste irregular.

Por último, una mala alineación de las ruedas afecta al desgaste de los neumáticos y a otros elementos de la dirección y la suspensión del coche. Es conveniente revisar los elementos de suspensión cada 20.000 kilómetros.

Aceite y filtro

Antes de hacer un desplazamiento largo con nuestro vehículo es esencial revisar el nivel de aceite y saber exactamente cuándo fue la última vez que lo cambiamos. Puede que nos toque hacer el cambio en nuestro lugar de destino, así que es mejor anticiparse y viajar con el aceite y los filtros revisados y en perfecto estado.

Esta comprobación resulta vital para cualquier coche, pero aún más para los diésel con filtros antipartículas, ya que haremos buen uso de ellos durante los atascos que quizá encontremos en las carreteras.

Líquido refrigerante

El líquido refrigerante es otro de los elementos que conviene revisar antes de los viajes y especialmente con las altas temperaturas que se experimentan en los meses de verano.

Con el objetivo de evitar sustos en la carretera por un calentamiento del motor del coche, hay que controlar, antes del inicio del viaje, el nivel del líquido refrigerante y su estado de conservación. Si no está en buen estado, será necesario cambiarlo.

Circuito de climatización

El sistema de climatización del vehículo está considerado por las empresas de mantenimiento del motor como Midas, como un elemento de seguridad vital en la carretera y de especial importancia en la operación salida de verano.

Comprobar la carga de aire y su perfecto funcionamiento asegurará el confort y bienestar para el conductor durante las horas de conducción.

Las altas temperaturas al volante son muy peligrosas y pueden influir en la seguridad vial del conductor. Evita momentos de somnolencia, fatiga y distracción en las carreteras, recomienda Midas.

Sistema de frenado

Es recomendable controlar el estado de las pastillas de freno cada 10.000 kilómetros, y es que cada frenazo provoca inevitablemente el desgaste de las piezas de fricción: pastillas, zapatas…

Para detectar posibles fallos en los frenos, los síntomas más habituales son: variación de la trayectoria al frenar, cambios en el recorrido del pedal, falta de potencia y precisión al realizar la maniobra de frenado o encendido del testigo de frenos.

Los discos de freno deben comprobarse cada vez que se cambien las pastillas y sustituirse cuando el disco esté ovalado, oxidado, arañado, presente un reborde o el espesor sea inferior al límite establecido por el fabricante.

Por último, Midas recomienda la comprobación del líquido de frenos y sustituirlo cuando la temperatura de ebullición sea inferior a la establecida.

 

 

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